


La proporción de personas mayores crece en todo el mundo más rápidamente que cualquier otro grupo de edad produciéndose un envejecimiento acelerado de la población y un aumento en la esperanza de vida.
Este aumento de la esperanza de vida es fruto de las políticas de Salud Pública y del desarrollo social y económico y exige cambios de conceptos y respuestas por parte de los poderes públicos y de la sociedad.
Según la Organización Mundial de la Salud los países podrán afrontar los retos del envejecimiento de la sociedad con programas de envejecimiento activo.
El envejecimiento activo pretende mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen favoreciendo sus oportunidades de desarrollo para una vida saludable, participativa y segura. Contempla esta etapa de la vida como un ciclo más de crecimiento personal, añadiendo vida a los años y no solamente años a la vida.
Las políticas de envejecimiento activo contribuyen al desarrollo económico y de la competitividad de las regiones influyendo en el mercado y en la generación de empleo.
La Junta de Andalucía, a través de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social pone en marcha la elaboración del Libro Blanco del Envejecimiento Activo.